Qué es la CAE: coordinación de actividades empresariales
La coordinación de actividades empresariales (CAE) es la obligación legal de coordinarse en materia de prevención de riesgos laborales cuando en un mismo centro de trabajo concurren trabajadores de dos o más empresas. Su objetivo es que la concurrencia de actividades no genere nuevos riesgos ni agrave los existentes.
La CAE está regulada por el artículo 24 de la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales y desarrollada por el Real Decreto 171/2004, de 30 de enero. En la práctica, cumplir con la CAE se traduce en un intercambio constante de documentación entre las empresas implicadas.
Empresa concurrente, titular y principal
El RD 171/2004 distingue varios roles, y de cada uno se derivan obligaciones distintas. Saber qué papel ocupas determina qué tienes que exigir y qué tienes que aportar.
| Rol | Quién es | Obligación principal |
|---|---|---|
| Empresa concurrente | Cualquier empresa cuyos trabajadores desarrollan actividades en un centro de trabajo donde también operan otras empresas. | Cooperar, informar de los riesgos que genera e integrar las instrucciones recibidas. |
| Empresario titular | Quien tiene la capacidad de poner a disposición y gestionar el centro de trabajo. | Informar e impartir instrucciones a las empresas concurrentes sobre los riesgos del centro y las medidas de prevención y emergencia. |
| Empresario principal | Quien contrata o subcontrata obras o servicios correspondientes a su propia actividad y que se desarrollan en su centro de trabajo. | Vigilar el cumplimiento de la normativa de prevención por las contratas y subcontratas, además de cooperar e informar. |
Fuente: art. 24 Ley 31/1995 y RD 171/2004. No constituye asesoramiento jurídico.
Qué documentación implica la CAE
La normativa habla de cooperación, información recíproca e instrucciones, pero no fija una lista cerrada de documentos. En la práctica, las empresas titulares y principales —a menudo a través de plataformas CAE— solicitan a sus contratas documentación como:
- Documentación de la empresa: alta, seguros, organización preventiva.
- Documentación de los trabajadores: aptitud médica, formación, información de riesgos, alta y cotización.
- Documentación de equipos y maquinaria que entra en el centro.
- Evaluaciones de riesgos y planificación de la actividad concreta.
La lista exacta depende de cada empresa titular y de la actividad. Por eso el reto no suele ser legal, sino operativo: reunir, revisar, nombrar y mantener al día decenas de documentos por contrata. Aquí entra la gestión documental CAE, y donde Xpedita ayuda a preparar esa documentación antes de subirla. Para el detalle normativo, el RD 171/2004 explicado desarrolla estas obligaciones.
Para dudas sobre la interpretación de la norma, consulta con un técnico de prevención o un asesor jurídico. Xpedita ayuda a ordenar y preparar la documentación, no presta asesoramiento legal.